Me miro en el espejo de tu casa. En el espejo del living. Ya sabés. El espejo grande. En el espejo me veo insertada en la casa y veo lo que hay detrás de mí a través del espejo. Te puedo imaginar mirándote en el mismo espejo, viendo las mismas cosas que ahora hay detrás de mí porque yo no toqué nada. No moví ni una sola cosa de tu geografía. Todo está en su justo lugar. Incluso tu chalina marrón tejida a crochet por tus manos está en el respaldo de la silla donde vos la dejaste, hace meses. No me animo a tocar nada, por si volvés. Ya sé que no es posible. Me miro en el espejo y me es fácil encontrar tu imagen. Somos tan parecidas. Cada día te veo más a vos y menos a mi. A veces para buscarme miro tu imagen, mi imagen, el reflejo que me devuelve el espejo. A veces te encuentro, a veces me veo. De quién son esos ojos. De cuál de las dos. Me confundo un poco. Te veo más que a mí.
miércoles, 12 de octubre de 2022
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Sabiduría ancestral
Ramitas cortadas. Cerca del liquidámbar está el pasto salpicado de ramitas cortadas. Las palomas traman su nido cada día otra vez incansa...
-
Ramitas cortadas. Cerca del liquidámbar está el pasto salpicado de ramitas cortadas. Las palomas traman su nido cada día otra vez incansa...
-
Se detiene un momento de espaldas a la clase, mira durante un segundo imperceptible el pizarrón después enseguida hacia el salón. Sus ojos s...
No hay comentarios:
Publicar un comentario