Entre las imágenes que hoy ví por las distintas redes más las que recibí por WhatsApp por la celebración del 25 de mayo hubo una en especial que me recordó algo de la preadolescencia. A esa época. A esa edad. Era un dibujo de Anteojito agitando cintas celestes y blancas asomado al cabildo de Buenos Aires. Los jueves, creo que los días jueves, esperaba ansiosamente las dos revistas, Vosotras y Anteojito, que el kiosquero dejaba junto a la puerta de entrada. Mi casa tenía un pasillo largo que empezaba con la puerta ligeramente amarilla que daba a la calle. Esa puerta tenía en la parte superior un vitral al que le faltaba el vidrio azul de uno de sus ángulos. Por ese hueco el diariero introducía las dos revistas enrolladas que caían al suelo bajo techo y resguardadas hasta que mi mamá o yo las recogíamos. Al principio me interesaba sólo la revista Anteojito, pero, a medida que me acerqué a la adolescencia empecé a ojear con curiosidad la revista Vosotras. La sección que más me gustaba era la de los cuentos. En una época eran de Poldy Bird. Después de leer el cuento de la semana me quedaba pensando en todo lo que me había despertado esa lectura. Muchas veces eran situaciones lejanas a mí pero de todos modos conmovedoras y repletas de imágenes poéticas. Esas historias me rondaban durante días, como si me las hubiese contado una amiga o fuesen recuerdos de algo vivido por mí; después se me ocurrían historias nuevas mientras iba y volvía de la escuela en el colectivo. Miraba por la ventanilla y me sumergía en otro mundo; después llegaba a mi casa y como siempre estaba sola escribía durante horas. Al tiempo tenía tantas historias que una tarde los cosí por los bordes con la máquina de coser de mi mamá para que quedaran como un libro. Les dejaba espacios libres; pegaba imágenes de revistas viejas o hacía dibujos. Era un sinfín de historias que nunca releía. Siempre quería escribir. No sé sobre qué cosas. Lo que sí recuerdo es la pasión. Las ganas de escribir. Las ganas que tenía de llegar a mi casa para sentarme a escribir. En algún momento de las revistas solo quedó Vosotras. Y en algún otro no hubo más cuentos en la revista y dejé de mirarla.
Katy Herendi, 2024
#recuerdos #katyherendi
No hay comentarios:
Publicar un comentario